La palabra sueño me encanta, en los sueños me han ocurrido cosas que no he sido capaz de imaginar despierto.

¿Qué soñabas ser en tu infancia? Yo quería ser piloto.

Cuando estudiaba, mi evasión era dibujar. A veces tanto, que incluso en una ocasión me pasé la noche dibujando y no estudie nada para un examen del instituto… el examen estaba en blanco, y no sabía que poner, así que hice un dibujo. Un personaje simpático con estilo propio. Emilia, mi profesora de historia, no me puso un 0. Aún así, como es lógico, mi nota no llegó a 1. Lo sorprendente es que me pidió si se podía quedar el dibujo de recuerdo y gustosamente lo firmé.

Mi pasión por el dibujo me llevó a lo que soy hoy. Estudié diseño en la Escuela de Arte y Superior de Diseño de Alcoy, y me enamoré de los logos. Mi sueño, cada vez más intenso, era dedicarme a hacer logos. Con 16 años un logo mío ganó un concurso. Creaba logos, pero sólo el 10% de los proyectos eran de diseño de marca. Para cumplir el sueño tenía que darle la vuelta al porcentaje. Hoy día el 90% del trabajo es de branding. Trabajé muy duro, disfruté, acerté, me equivoqué, y siempre aprendí. Ciclo mágico que todavía hoy, sigue acompañándome.

Este sueño es realidad, y quiero seguir disfrutándolo a diario. Es maravilloso estar cumpliendo mis objetivos y disfrutar de mi trabajo. Soy afortunado por esto, aunque mi gran suerte es la gente que me acompaña, mis compañeras:

Isabel fue la primera en llegar; de hecho, ya estaba allí. Gran persona, inquieta y soñadora, con la misma pasión por las marcas que tengo yo. Se podría decir que compartimos sueños. No se conforma con que el trabajo esté bien y siempre busca la excelencia. Cada trabajo le motiva más que el anterior. Aporta frescura y creatividad a los proyectos, y cuando diseñamos surge la magia. Me encanta.

Rosa llegó después, buscaba una persona de confianza… y ella ya la tenía, la conozco desde hace mucho tiempo y nos tenemos mucho cariño. Es responsable y exigente con su trabajo, en ocasiones, por encima del nivel que yo mismo tengo. Es amable, tiene un gran corazón y cae bien… porque es buena gente. Es de vital importancia y nos proporciona el combustible en el estudio. Me encanta.

Patri fue la última en incorporarse. Ha encajado en el proyecto y en el equipo como la pieza del puzzle que faltaba. Me gusta su aptitud y me emociona su actitud, grande como la del Athletic. Aporta coherencia e ilusión. Es de las personas que te sorprenden cada día. Sabe comunicar. Me encanta.

En mi sueño no las imaginé… no habría sido capaz de hacerlas tan brillantes, tan perfectas.

Ahora están aquí, conmigo, y son parte de mi sueño. Espero y deseo que lo estén disfrutando tanto como yo.

Ellas son mi Dream Team, mi equipo de ensueño.

P.D. Podría pensar que no se ha cumplido mi sueño de pequeño… aunque sería injusto: soy piloto y cuento con la mejor tripulación que pudiera haber imaginado.